Nota de Investigación
Date
2015-04
Abstract
La motivación del endeudamiento no asegurado (i.e., deuda sin colateral) es uno de los mayores puzles en las decisiones de los hogares (Attanasio y Weber, 2010), ya que los modelos económicos contemplan que los hogares deberían ahorrar por dos motivos: uno, cuando jóvenes, de forma de crear ahorro precautorio y prevenir choques de desempleo y volatilidad del ingreso (Gourinchas y Parker, 2002; Laibson, Repetto y Tobacman, 1998); y dos, durante la edad mediana, con el objetivo de mantener el ingreso después de la jubilación (Modigliani y Brumberg, 1954; Laibson, Repetto y Tobacman, 1998). Por ambos motivos, los modelos económicos tradicionales de agentes racionales tienen dificultades para explicar por qué una gran parte de las familias tiene deuda de consumo y, además, contrae deudas de forma persistente (Laibson, Repetto y Tobacman, 2000). Diversos estudios recientes indican que la deuda de consumo permite explorar debilidades psicológicas de las personas, como errores cognitivos y dificultades de cálculo (Bertrand y Morse, 2011; Kahneman, 2011), tentación (Laibson, Repetto y Tobacman, 2000) o problemas de salud (Chatterjee et al., 2007). Por este motivo, varios académicos han sugerido regular con cuidado la deuda no asegurada (Campbell et al., 2010).
Subject

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