Artículo
Date
2003-08
Abstract
En agosto del 2001, el Banco Central de Chile 'nominalizó' su principal instrumento de política monetaria, reemplazando la tasa de política monetaria (TPM) indizada a la Unidad de Fomento, que usaba hasta la fecha, por una TPM nominal o denominada en pesos. Una serie de consecuencias, tanto en la conducción de la política monetaria como en los mercados financieros, puede asociarse a esta nueva forma de implementar la política monetaria. Este trabajo evalúa dichos efectos proporcionando soporte teórico y evidencia a varias hipótesis, algunas de ellas discutidas en la literatura previa. El principal aporte de la nominalización, que no se ha discutido con anterioridad, es que amplía el rango de operación de la política monetaria, lo que cobra relevancia cuando la tasa de interés y la tasa de inflación son bajas, como ocurre actualmente.
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